Agricultura con energía solar: máxima producción con protección anticorrosiva

El campo es el lugar idóneo para aprovechar la energía solar y así lo afirma La Universidad de Utrecht lo ha calculado en un estudio que han realizado. La desventaja es que hay mayores diferencias en cuanto a viento, temperatura y sequedad en zonas interiores. Además, la agricultura ha de lidiar con elevadas concentraciones de amoniaco que, a su vez, pueden causar corrosión en las estructuras de cubiertas. ¿Qué debería tener en cuenta como instalador solar?

Nitrógeno y amoníaco procedentes del estiércol

Gracias a los numerosos informes sobre compuestos de nitrógeno del año pasado, todos sabemos que sus emisiones afectan a la vida del suelo. Pero estas emisiones ocasionan también corrosión en los edificios y las estructuras metálicas. En las zonas rurales, el amoníaco es el principal culpable. El tema del amoníaco es bien conocido en la ganadería intensiva, pues el ganado produce grandes cantidades de este compuesto. Sin embargo, se trata también de un fertilizante que es importante para otros agricultores, pues garantiza un mejor crecimiento de las plantas y mayor rendimiento de los cultivos. Parte del nitrógeno de este estiércol se evapora en forma de amoníaco, que después precipita en un radio de cinco kilómetros.

La corrosión en el campo

El olor a amoníaco en el campo es solo uno de los síntomas que hay detrás del desarrollo de la corrosión, un término colectivo que cubre el óxido y otras reacciones químicas en los metales. Las extensas llanuras que tan ventajosas son para la producción solar, generalmente registran también grandes diferencias de temperatura y una mayor influencia del viento que las zonas urbanas. En las zonas costeras, la principal causante de la corrosión es la brisa salina del mar. Sin olvidar las lluvias, las nevadas y las sequías intensas en el resto del territorio.

La corrosión es la principal causa de daños graves en partes metálicas e incluso en estructuras completas, daños que difícilmente cubren los seguros. Los daños causados por corrosión pueden representar del 3 % al 4 % del PNB anual. Esto es razón suficiente para tenerla en cuenta a la hora de elegir los sistemas de montaje para paneles solares. Las opciones disponibles son muchas.

Estructuras de soporte resistentes a la corrosión

Las estructuras de soporte resistentes a la corrosión tienen, por tanto, una importancia extraordinaria en las zonas rurales para «cosechar» tanta energía solar como sea posible. Afortunadamente, el mundo de la innovación de materiales ha sido capaz de dar respuesta a esto, por ejemplo, con el desarrollo de nuevos recubrimientos y revestimientos. Entre todas estas soluciones, un producto destaca por encima de los demás: MAGNELIS®, un recubrimiento de acero enriquecido con magnesio que ofrece protección muy duradera. Por ejemplo, ofrece 25 años de protección frente a la corrosión del acero. Una propiedad exclusiva de MAGNELIS® es la capacidad de autorreparar los bordes cortados, que son los más vulnerables a la corrosión.

Para el instalador solar, no obstante, existen riesgo adicionales de corrosión oculta. Concretamente, la posibilidad de que se formen fisuras muy delgadas y sensibles a la corrosión, especialmente en aquellos componentes que están sometidos a una tensión mecánica continua. Por tanto, es importante instalar el sistema siempre según lo especificado en el manual y el esquema de instalación para así limitar las tensiones. Una ventaja adicional del recubrimiento MAGNELIS® es que se estira en los puntos en que el metal se dobla. De este modo, el acero que queda por debajo permanece encerrado y con una protección adicional ante cargas de tensión o compresión.

Esdec y MAGNELIS®

En Esdec ensayamos exhaustivamente todos nuestros sistemas de montaje frente todas las variantes de corrosión. Y significa, concretamente, que el soporte de montaje para cubiertas onduladas de la gama ClickFit está recubierto con MAGNELIS® ZM310. Como consecuencia, el sistema puede montarse en entornos con clase de corrosión C4 según la norma internacional ISO 12944.

En toda nuestra gama ClickFit Evo utilizamos tornillos recubiertos y, por tanto, resistentes al amoníaco. Los rieles de montaje están fabricados con aluminio de la serie 6000 y son, por tanto, muy resistentes a la corrosión. El material de sellado utilizado entre las diferentes fijaciones está hecho de caucho EPDM, que tiene también una buena resistencia al envejecimiento y confiere al sistema una resistencia extraordinaria a la corrosión. En el apartado de los tornillos hemos investigado incluso qué material funciona mejor con MAGNELIS®, puesto que los tornillos normales de acero inoxidable dan lugar a la denominada corrosión galvánica con este recubrimiento.

Podemos decir, en resumen, que nuestros sistemas transmiten sensación de seguridad y ahorran mucho material de repuesto en las tareas de mantenimiento. Invertimos en I+D para proporcionar los sistemas de montaje más fiables y seguros. Estos sistemas cumplen las normas y estándares actuales, aunque a menudo van un paso más allá. Con este fin colaboramos con organizaciones internacionales de investigación y ensayo, tales como KIWA BDA, VDE y UL.

Gancho universal hecho de acero Magnelis®

Utilizamos acero MAGNELIS® en la producción de nuestros ganchos universales; para el instalador, esto significa que utiliza componentes de calidad excepcional. Durante la fabricación de este tipo de acero se añade una pequeña cantidad de magnesio, que es el responsable de conferir algunas propiedades exclusivas:

  • El acero Magnelis tiene un recubrimiento estable y duradero en toda la superficie.
  • El acero Magnelis proporciona una protección mucho más eficaz contra la corrosión que los recubrimientos de magnesio de inferior calidad y el acero galvanizado por inmersión en caliente.
  • Buena protección del material gracias a las propiedades de autorreparación de Magnelis en los bordes de corte de la superficie.
  • El acero Magnelis apenas requiere mantenimiento.
  • Magnelis tiene un impacto medioambiental significativamente inferior al aluminio, acero inoxidable y acero cincado estándar, cumple la directiva ROHS y es 100 % reciclable.